Soy anfitriona...Deberán saber que en otra oportunidad ustedes serían mis víctimas pero en esta ocasión solo busco vuestra compañía...Compartir gustos y momentos agradables...Yo los invito a caminar a mi lado en las tinieblas...Yo los invito a entrar...Los guiaré para que vuestros ojos se deleiten ante miles de mundos creados por mágicas manos...Y a veces los dejaré entrar a mi propio mundo que encontrarán en mis palabras... Solo se pide que dejen vuestra huella...Vuestro susurro...Vuestras miradas...En definitiva vuestra presencia para poder existir...Si ustedes están ahí...Yo siempre estaré aquí...Envuelta en tinieblas...
Un saludo muy sincero..

sábado, 19 de noviembre de 2016

Tortura de Tetas: Pinzado (by DR)



A continuación, reproduzco uno de los apartados de mi “Tortura de tetas,




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Pinzado:




Para un pervertido de las tetas, la visión de un pezón enhiesto y el deseo inmediato de pinzarlo es todo uno. Se constituye como un auténtico acto reflejo imparable. Diríase que de las tetas emana una especie de magnetismo o fuerza de gravedad de tal intensidad que cualquier instrumento con capacidades prensiles que caiga dentro de su campo de acción se verá irremisiblemente atraído hacia ellas. Son los “agujeros negros” de las pinzas.




Toda la superficie de la teta es suceptible de ser pinzada. De hecho, es meritoria de serlo. Para aplicar las pinzas, toma una porción de carne entre tus dedos pulgar e índice y levántala lo suficiente como para poder morderla con la pinza. Con la otra mano, coloca la pinza abierta sobre la porción de carne pellizcada y deja que la pinza la muerda. Puedes hacerlo de forma lenta y suave, o rápida y brusca: dependerá de cosas como la presión de la pinza, la sensibilidad de la teta y del efecto que deseas conseguir. Sin embargo, en las primeras veces te aconsejo que vayas despacio. Aplica pinzas “flojitas” y sé suave colocándolas. Con tiempo y práctica le pillarás el “punto de gracia” a tu víctima voluntaria y podrás actuar en consecuencia.




Asegúrate que aplicas las pinzas sobre una piel seca. Una piel húmeda o lubricada podría hacerla resbalar, lo cual resulta muy doloroso y poco excitante. Sé firme al aplicarlas y no titubees al hacerlo, pues eso también provoca dolor innecesario. Puestos a pinzar, pinza bien e introduce un buen pellizco de carne para que no se dispare la pinza o resbale por hacerlo laxamente.




Las pinzas duelen, no nos engañemos. Si no me crees, pruébalo sobre tí mismo/a. Duelen al colocarlas y, una vez puestas, el dolor aumenta progresivamente. Y sobre todo, duelen al retirarlas. Ese es el momento más álgido de dolor. Esto es debido a que la presión ejercida sobre la carne desaloja la sangre que la alimenta. En consecuencia, la zona pinzada deja de recibir riego sanguíneo y por tanto, de recibir oxígeno y nutrientes. La consecuencia inmediata es que los nervios se adormecen. Cuando retiramos la pinza, la sangre fluye de nuevo y los nervios se revitalizan, enviando una lacerante señal de alarma máxima. Se podría decir que estuvieron acumulando toda la información dolorosa y es ahora cuando aprovechan para liberarla. Por tanto, cuanto más tiempo mantengamos la pinza, mayor será esa sensación dolorosa. Esto se debe al fenómeno conocido como isquemia [1] y es el mayor enemigo que podemos tener.




La carne necesita oxígeno y alimento para sobrevivir. Si se interrumpe el riego sanguíneo, éstos no llegan a los tejidos y, transcurrido un tiempo límite comienzan a morir. Se produce lo que se denomina necrosis y es lo último que deseamos que suceda. Las tetas se merecen un castigo… Pero deben durarnos toda la vida.




Establecer los tiempos máximos de seguridad para evitar esta necrosis en el marco de nuestras prácticas afectadas (pinzas, ataduras y en general todo elemento de presión o constrictor) es complicado y fuente de frecuentes debates. La razón de ello es que son muchos los factores que intervienen a la hora de establecerlos. La presión, la zona afectada, la superficie y el estado de salud de la persona objeto de nuestras atenciones son aspectos muy variables e imprecisos.




He escuchado y leído sobre tiempos máximos que oscilan desde unos escasos minutos hasta horas. Jay Wiseman, en su libro “BDSM: Introducción a las técnicas y su significado”[2] establece un tiempo máximo de 1 hora. En el mismo capítulo relata el caso de un amigo suyo que probando unas pinzas se quedó dormido y al despertar habían transcurrido 4 horas. Como resultado, le dolieron los pezones durante un mes y tuvo suerte de que no se le gangrenasen. Nuestro Jose Luis Carranco, en su libro “Las Reglas del Juego: El manual del BDSM”[3] establece el mismo tiempo. Ambos autores son personas de reconocida solvencia como para saber de qué están hablando.




En cirugía, se suele emplear la isquemia inducida con el fin de facilitar las intervenciones quirúrgicas, cuando esto es algo posible. El tiempo máximo recomendado para estos casos es de menos de una hora y media, amparándose en estudios que demuestran que la necrosis comienza a partir de las dos horas. Y eso tratándose de situaciones de necesidad médica en la que hay motivos para correr riesgos. Una corrida no merece poner en peligro la integridad de nadie.




Mi experiencia personal es establecer esos límites seguros en torno a treinta minutos. Ése es un límite que he alcanzado en numerosas ocasiones y lo he comprobado como sobradamente seguro y suficientemente restrictivo como para tolerar un amplio margen de variables diferentes. No obstante, si las pinzas que utilizas ejercen una gran presión, reduce este tiempo.




Treinta minutos dan mucho juego. Es tiempo más que suficiente para pasarlo bien y siempre puedes prolongarlo cambiando las pinzas de sitio.




No obstante, como siempre, permanece atento. Vigila la temperatura y el color de la zona pinzada. Es normal que se enfríe un poco en relación con la zona circundante y que se ponga un poco pálida. Permanece alerta. Si el dolor se vuelve insoportable o incluso si dejan de doler, puede ser una señal de alarma.




La intensidad del dolor que puedes administrar con una pinza dependerá de:




– La zona pinzada: no es lo mismo pinzar el pezón o la areola que cualquier otra zona de la teta. En los primeros hay más terminaciones nerviosas, por lo que la sensación de dolor será mayor.




– La fuerza del muelle o resorte: lógicamente, cuanto mayor presión pueda ejercer el resorte, más dolor.




– La forma de la pinza: Hay dos factores decisivos aquí. Por un lado, cuanto mayor sea la superficie de la que disponga la pinza para apoyar su “mordida”, menor presión y por tanto, menor sensación dolorosa. Y al contrario, cuanto más pequeña sea esta superficie, mayor sensación de dolor. El otro factor depende de la distancia entre el resorte y la zona de pinzado. Cuanto más próximo esté de ella, tanto más dolorosa es la sensación.




Instrumentos de pinzado:




Disponemos de una gama muy amplia de instrumentos, abarcando esta una lista casi interminable de objetos de uso común, instrumentos de bricosado e instrumentos especialmente fabricados y comercializados para estos fines. Por tanto, esta relación no puede ser exhaustiva, aunque sí significativa. Comenzaremos por la más universal y sencilla.









Pinzas de tender:




Sin duda las más usuales, debido a su bajo precio, su facilidad de adquisición, su disponibilidad, su discreción y su relativamente baja presión(comparadas con otras). Preferiblemente de madera, asegúrate que en su fabricación no han quedado astillas que puedan clavarse en la mordida. La presión ejercida puede modificarse fácilmente para hacerlas más “blandas”: basta con forzar un poco su muelle abriéndolas más allá de su límite. También puede reforzarse mediante la colocación de bandas elásticas entre el muelle y la zona de pinzar. Sin modificar, son perfectamente soportables. Son además las más versátiles y permiten usos impensables en otros tipos de pinzas.




Con ellas podemos pinzar ampliamente la teta y colocar tantas como admita su superficie. Por supuesto, puedes expresar tu creatividad y hacer bonitas formas geométricas con ellas. Por sus características, son las únicas que podemos retirar con instrumentos de azote como la fusta o el gato. Son también las únicas con las que puedes hacer una “cremallera”.




La “cremallera” consiste en pasar una cuerdecita por el interior del muelle de las pinzas, dejando los extremos – o uno solo de ellos – dispuestos para tirar. Colocamos las pinzas y tiramos de los extremos – o extremo – para ir desprendiéndolas. Puedes disponer las pinzas en “caminitos” siguiendo la curva del surco submamario. O puedes empezar la travesía en un brazo, recorrer las tetas y finalizar en el otro brazo. Puedes desprender las pinzas una a una, eternizando el suplicio o puedes hacerlo en un solo jalón. Este es un tormento bastante duro y doloroso, tenlo presente y mantente alejado de pezones y areolas. Estas zonas no son aptas para hacerlo.









Si decides lastrar con estas pinzas, ten cuidado y no las cargues demasiado o se desprenderán rompiendo la piel – especialmente en los pezones y areola – y probablemente dejando caer el peso sobre tu empeine o el de tu víctima voluntaria.




Palillos chinos:




Toma un par de palillos chinos, júntalos en paralelo y ponle un par de gomas elásticas en los extremos. Después, sepáralos hasta poder introducir un dedo entre ellos, acércalo al pezón y colócalo entre ambos palillos. Con la mano libre, sujeta el pezón y tira de él hacia fuera. Saca el dedo de entre los palillos y… ¡Listo!. Puedes jugar a tirar de ellos, a retorcerlos y jugar al helicóptero. Pero ten cuidado y no fuerzes el límite de torsión del pezón. La presión del conjunto puede regularse añadiendo más vueltas a las gomas o desplazándolas hacia los pezones.




También puedes hacer lo mismo con algún tipo de varilla lo suficientemente larga como para alcanzar ambos pezones a la vez. Esto te ofrecerá una práctica “asa” con la que manejar a tu víctima voluntaria. En este caso tendrás que reforzar con una banda elástica intermedia.




Pinzas de oficina:




Las pinzas de oficina también son una opción. Eso sí, son de las más “fuertes” para estos usos. Si tu víctima voluntaria las soporta, reduce el tiempo de exposición drásticamente. Vigila que los bordes no sean cortantes y preferiblemente redondeados. Ojo con lastrarlas demasiado: por su construcción, no sueltan fácilmente su “presa”. Probablemente se llevaría el pezón entre sus fauces antes que liberarlo.









Perchas con pinzas:




Las perchas de metal para faldas pueden utilizarse para “jugar” a la “Doncella en apuros”. Su mordida es bastante fuerte, por lo que podemos utilizarlas para lastrar ambos pezones simultáneamente y de forma equilibrada. Son ideales para poner en situaciones comprometidas a nuestra víctima voluntaria. Por ejemplo, podemos disponer la escena de tal forma que deba mantenerse de puntillas para reducir la presión y el estiramiento sobre sus pezones. Al cargarse sus pies, tenderá a descansarlos apoyándolos por completo, lo que aumentará el tormento de sus pezones. Se convierte así en un suplicio en el que constantemente deberá valorar cual es la posición más cómoda.




También puede, mediante un sistema de poleas, conectarse el otro extremo de igual forma en los pezones de otra víctima voluntaria. Esto añadirá también el factor “causar daño” a su compañera y a valorar hasta qué punto antepone su propia comodidad a la ajena.




Pinzas hemostáticas:




Son pinzas destinadas a usos médicos. De plástico o de metal, tienen aspecto de tijera, pero los filos han sido sustituidos por una superficie plana. Las he visto utilizar para bloquear sondas, así que imagínate la presión que son capaces de ejercer. En la parte trasera, junto a los dedales –donde metes los dedos– disponen de un sistema de trabado que las bloquea. Para liberarlas, simplemente has de desplazar un poco los dedales. No aconsejo utilizarlas de metal por su rigidez. Las plásticas se deforman y esto ayuda a no pasarse en el apriete. Son muy útiles para lastrar, tal y como puede apreciarse en la imagen adjunta. Supongo que pueden adquirirse en ortopedias o tiendas de venta de material quirúrgico. Las mías las “distraje” en alguna visita al hospital.




Pinzas Japonesas o de mariposa:




Estas pinzas han sido diseñadas especialmente para ser usadas como punto de enganche de plomadas. También son muy útiles para torturas refinadas. Su superficie de aplicación es bastante pequeña, aunque tienen el detalle de estar protegidas por una goma con protuberancias. Por sí mismas ya ejercen una presión considerable, pero si las lastramos o tiramos de ellas su presión aumenta proporcionalmente. Ideales para atormentar a nuestra víctima voluntaria con situaciones que las pongan en apuros o para conducirla mansamente.




Pinzas especiales:




Existen muchos tipos de pinzas disponibles comercialmente. Detallarlas todas excedería con mucho los límites de este texto. Si estás interesado, te recomiendo que des una vuelta por algún sex shop especializado en S/m. Te sorprenderás.




Sin embargo hay un tipo que quiero destacar, a modo de ejemplo. Se trata de un sistema de estiramiento de pezones por pinzamiento. Se llama “Nipple Pullers” (extractor de pezones). Podéis verlo en la imagen siguiente [4].




Extra Bonus:




Cuando retires las pinzas, unas suaves caricias sobre la zona serán, sin duda, bien recibidas y agradecidas por tu víctima voluntaria. El calor de tu mano y un breve masaje la reconfortará y ayudará a reactivar la circulación sanguínea. Aunque también puedes ser un verdugo puñetero y obsequiarla con un leve apretón final presionando un poco la pinza. Tú decides.




Extra Bonus II:




Con los años, he podido comprobar la existencia de un posible efecto curioso e interesante. El uso continuado y regular del pinzamiento de pezones puede estimular la producción de leche, aún en mujeres que no tengan hijos. Al principio, aparecen unas gotitas de calostro y tiempo después, la propia leche. Especialmente si sometemos además al pezón a succión. He podido comprobar que si aplicamos sistemas para estimular la lactancia adaptados, la producción aumenta. Sin embargo, sólo puedo atestiguar esto para cantidades muy pequeñas, del orden de algunas gotitas. No resulta práctico en el mundo de hoy tener/ser una “mujer vaquita”.




Sin embargo, si te encuentras con esto ten en cuenta que la espontánea producción de leche por una mujer puede ser síntoma de patologías graves. También puede ser un síntoma de infección, y lo que tú tomas por calostro o leche ser secreciones infecciosas. Ante la duda, lo mejor es acudir a un especialista que efectúe un diagnóstico adecuado.














[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Isquemia

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libro

https://a39ba618-a-62cb3a1a-s-sites.googlegroups.com/site/cbdsm2/T_T_byDR.pdf?attachauth=ANoY7cqRI4MuMnoO18NKcZE0EkDBfqT1yhou0faC6DOw60oHzkbvcIXfgCaOY5MN5qcZFGx90UKT_jLa44fq_6f9QCM0A26wbG5j1DOjZcRDZzc6TgYfonaH23eqwsVThOqMbvQXqPP0sW_a75dorhLgvjwoh2iNpdBKsl2Ne19SI3NvVlFxnUM5K6aQJ4g1Uz8H_a4pstYR05hBCj3u7VUMZsXgIhEN1A%3D%3D&attredirects=0

20 Mandamientos que ninguna sumisa debe pasar por alto.


Podemos encontrar en internet una ingente cantidad de textos y opiniones que pretenden iluminarnos con ideas de lo que debe ser o no un determinado rol: su comportamiento, su actitud… La mayoría de ellos son una especie de manuales escritos “polla en mano” que se centran en el mundo fantástico que se construye alrededor del BDSM. Si bien algunos de estos textos pueden tener un gran valor como fuente y/o inspiración a la hora de construir nuestras fantasías, pueden representar también un peligro cuando son leídos por personas también “mano en polla/coño” pues les atribuyen una importancia de la que carecen.

Lamentablemente, los textos que definen, enseñan y explican adecuadamente los modos de afrontar estas relaciones de juegos de rol son más bien escasos y más bien poco interesantes de leer cuando lo que se busca es un placer onanista. De ahí su poco éxito, al que también contribuye el hecho de que estos textos son especialmente demoledores de fantasías.

Debo de reconocer que a veces me siento hastiado de explicar los mecanismos que rigen las relaciones o prácticas BDSM. Y me siento así por que me pregunto si de verdad es necesario hablar de la dinámica de estas relaciones, de decir cosas como“utiliza el sentido común”, “somos ante todo personas”, etc. A veces pienso que si alguien necesita de éste tipo de consejos/advertencias, lo mejor que puede hacer, lo que debería hacer, es salir corriendo como alma que lleva el diablo de este mundo pues no están en absoluto preparados para él.

Uno de los textos que debería de leer obligatoriamente, grabarse a fuego en su mente y seguir a rajatabla toda mujer que decidiese adentrarse en éste mundo en el rol de sumisa es “20 mandamientos que ninguna sumisa debe pasar por alto”, de la que es autora la Señorita Kristal de Sade y que comparto con ustedes a continuación…


20 Mandamientos que ninguna sumisa debe pasar por alto.



Más de una vez platicando con sumisas que van iniciando en este mundo me he dado cuenta que se repiten muchas historias, se cae en los mismos errores. Es por esto que decidi escribir las siguientes líneas. Pueden estar o no de acuerdo con ellas, pero para Mi, son los 20 mandamientos que ninguna sumisa debe olvidar.



Dedicado a todas las sumisas que van descubriendo este mundo, En especial para nahui y B&C

1. Me amaré a mi misma sobre todas las cosas, incluso sobre mi Amo.

2. Seré Sumisa, no SUMENSA ni SUTONTA.

3. No me transformaré en sumisa, por necesidad de seguridad y afecto. Tampoco confundiré BDSM con relación de abuso o codependencia.

4. Se decir NO.

5. Leo y pregunto del tema. No me quedo con lo primero que me dicen acerca del BDSM. Me creo mi propio criterio.

6. Sere responsable de la salud de mi cuerpo. Me cuido de las enfermedades y exijo condón si así lo deseo.

7. Yo decido con quien, cuando y donde jugar. NO permito el acoso. Puedo decir claramente que no me interesa un juego con alguien.

8. Si algo me asusta o mi instinto me dice que hay algo mal ME ALEJO

9. Soy capaz de negociar y renegociar mis límites. Mi Seguridad esta ante todo.

10. No me dejo chantajear si alguien me dice “si fuera sumisa lo harías”. Tampoco hago cosas que no quiero y me hacen sentir mal solo por darle gusto.

11. No permitiré que NADIE me diga cosas que me hagan sentir mal; Si me gusta la humillación es como parte del “juego” No para que aplasten mi autoestima.

12. No buscare un Amo para justificar mi “puteria” ni para buscar que alguien me castigue por disfrutar de mi cuerpo teniendo sexo. Tengo la madurez suficiente para asumir mi sexualidad y como quiero expresarla.

13. No Teñiré las sesiones de romanticismo, cuando se que son solo eso, SESIONES. Si permito una buena sesión no tengo por qué involucrar el corazón a menos que así lo haya acordado con el Amo. Soy lo suficientemente madura para entender que no hay “Amos Azules”

14. Conoceré al Am@ antes de sesionar con el.

15. Tomare todas las precauciones necesarias antes de una sesión: Pediré referencias del Am@, le avisare a un amigo donde estaré. Negociare previamente los límites. Estableceré mi palabra de seguridad.

16. No me aislo de mi mundo, ni dejo de hablarle a la gente solo porque un “Amo” me lo pide. Si lo hago es porque yo así lo he decidido. Entiendo que el que me aíslen en contra de mi voluntad no es sano, ni seguro.

17. No permito que me tomen ningún tipo de imagen si apenas conozco a la persona. Soy consciente que si alguien me toma fotos o videos estos pueden aparecer en internet o en otros medios; En todo caso procuro tener una imagen del “Am@” en una circunstancia similar para que en caso de que me quiera chantajear no pueda hacerlo.

18. Entiendo que no por ser sumisa debo de hablarle de usted a cuanto dominante se me ponga en frente. Sé que los protocolos forman parte de los acuerdos entre El amo y la sumisa cuando ya tienen una relación.

19. No tendré miedo de mostrar enojo o sentimientos propios. Si mi Amo es real me incitara a expresarme y decir lo que siento, no me ridiculizara ni me dirá que no puedo hacerlo por ser sumisa

20. Entiendo que ser Sumisa no es igual a ser masoquista. No soportare dolor en contra de mi voluntad ni siquiera como castigo.

martes, 15 de noviembre de 2016

“-Sí, eso es, muéstrame cómo te gusta hacerlo cuando estás sola, enséñame tu placer para que yo alcance el mío..
Ella separó las piernas y separó sus labios hinchados y así, totalmente abierta y expuesta, se introdujo los dedos. El placer fue una sensación de calor y aún era mejor, la expresión que podía ver en su rostro y la concentración que le dedicaba ensimismado. También le gustó reparar en el gran bulto de su erección, que le tensaba notablemente los pantalones.”
“-Vamos preciosa mía, ahora vas a conocer lo que es de verdad una sesión de azotes.. ven!
Ella se quedó inmóvil en mitad de la escalera, y apretó tanto la mandíbula que se escuchaba el rechinar de sus dientes. ¿Por qué tenía la tentación de salir corriendo cuando eso era exactamente lo que quería y con lo que había fantaseado tanto tiempo?..
No lograba pensar con claridad y temblaba como nunca.
-Yo.. no, no..-sacudía la cabeza negando lentamente.
Él no dijo nada y le masajeó la nuca.. -¿De verdad me estás diciendo que no? Porque si es en serio, podemos dejarlo. Dime lo que quieres..
-Yo, pues no lo sé, es que no puedo dejar de temblar..
Él se acercó y le cogió de la cintura, su cara estaba muy cerca de la suya..
-Todo depende de ti, tú decides, aquí es donde reside tu poder, así que dime..¿es un sí o es un no? -le susurró.
Ella sentía como si estuviera al borde del precipicio, ahí plantada, esperando caer en la oscuridad, y tenía muchas ganas de hacerlo pero..
En ese momento Él ejerció presión con su mano en su cuello, y a ella le vino una sensación instantánea de seguridad y de alivio intenso.
-Estás en mis manos, estáte tranquila..
-Sí, quiero hacerlo, sólo necesito un momento para respirar hondo. No dejaré que el miedo se interponga.
-De acuerdo -le dio un beso en la mejilla y cogiéndole de la barbilla, la besó en los labios -Todo saldrá bien, yo me encargaré de que te guste, tú sólo entrégate a mí.
Ella asintió, y juntos de la mano se encaminaron escaleras arriba, hacia esa otra habitación.”

domingo, 13 de noviembre de 2016



Un Amo no es "ese" que te castiga, que te da órdenes o que te humilla. Un Amo es mucho más que eso, es quien te comprende, es alguien que te respeta, que te mima y te cuida, esa persona especial a la que acudes siempre, donde encuentras cobijo espiritual para celebrar con alegría las buenas noticias, o por lo contrario redimirte de tus penas o purgar tus pecados.
La única persona que consigue que una humillación sea bonita, que desees y acates sus castigos con determinación y alegría. A la única persona que quieres servir, porque verle disfrutar es tu meta.
Un Amo es como el altar de la iglesia de tu alma, donde te postras y sueltas tus demonios, porque nadie mejor que El para dominarlos, es quien tiene la llave que guarda celosamente tus secretos más profundos.
En definitiva, es quien recibe el regalo más preciado que un ser humano puede ofrecer...TU ENTREGA.
Es tan solo un hombre, pero con un poder excepcional, un poder solo al alcance de un Dios y con el que el resto de los mortales solo pueden soñar...y ese poder se lo otorgas mediante tu entrega, la entrega de tu cuerpo, de tu alma, de tu corazón, de tu sexo, la entrega sincera e incondicional de tu esencia.
Con El descubrirás el auténtico poder de los sentidos, te enseñará "el placer de complacer", algo indispensable para que una relación D/s se abra camino.
Sus susurros serán más eficaces que 1000 látigos, y tan solo una mirada o un gesto, podrá hacerte más daño del que hayas conocido en toda tu vida. Sus caricias serán alas que te elevarán al cielo, y en sus abrazos hallarás la más reconfortante sensación.
Sus manos serán firmes y seguras, y entre sus brazos sentirás que no hay nada en este mundo que te pueda hacer daño, porque El te protege con su vida.
Castigará tu cuerpo para poder besar tu alma, y descubrirás que en su cárcel está tu libertad.



Para todos aquellos que se niegan categóricamente a creer que en el BDSM existe la ternura...Debo decir que a mi juicio están muy equivocados.
El BDSM es una perfecta combinación de sentimientos contrapuestos, la severidad no está reñida con la ternura, ni la disciplina con la comprensión, ni por supuesto el dolor con el placer, o la humillación con el respeto...
Toda esta mescolanza de sentimientos que se crean, hace diferente y mágico este mundo, ensalza la pasión y el deseo, así como la comprensión y el respeto........

In memory
13 años nos separan de aquella horrible mañana en la que recibí la peor noticia de toda mi vida.

13 años hace ya que tu piano no toca para mi...que no me reconforto en esa mirada tímida, que no puedo oler tu fragancia, ni sentir el roce de tu piel.
13 años y aun no he podido coser mi alma hecha girones...

Provocabas en mi desde la ternura más absoluta, hasta los deseos mas oscuros, así eras tu, simplemente TODO¡¡¡
. Pero un día...el cielo necesitó una estrella. La más bonita de todas, y Dios vino a buscarte, sin importarle que fueras mía, sin importarle que te llevaras mi corazón , sabiendo que mi alma se desvanecería contigo, y te fuiste....y te lo llevaste TODO contigo, y no dejaste nada conmigo, salvo recuerdos de nuestros momentos, llanto, y nuestro cuarto vacío.

Tantas noches esperándote en mi sillón aferrado a tu collar....hasta que un día desperté al alba, y comprendí que estaba condenado a seguir viviendo....quizás tu me susurrabas al oído y me dabas ánimo, porque por un momento....pude sentirte, pude olerte, pude reconocer tu presencia en la oscuridad de nuestro cuarto....aún no se porque, pero ese día reuní el valor necesario para volver a vivir, para intentar resurgir.

Sabes mi pequeña...que ya nada será nunca lo mismo....que moriría tan solo por poder abrazarte una sola vez, por poder volver a asomarme a tus ojos, esos ojos que me decían tantas cosas.....Gracias por haberme hecho el hombre más importante del mundo, gracias por haber sido mía, aunque de alguna forma siempre lo serás....y gracias por haberme enseñado tantas y tantas cosas...mi pequeña, mi amor....mi niña....mi vida....
Sir Patrick


HÉCATE
Hécate... Mi nuevo nombre resuena todavía en mis oídos. Es el nombre que tú me has otorgado. De ahora en adelante, me deberé a ti, única y exclusivamente. Responderé ante ti, orgullosa más que nunca de ser quien soy, pues así lo has dictaminado.

Tú has elegido el nombre que me identificará a partir de ahora, como tú eres también el que me escogió a mí. Tú me miraste a los ojos y me seleccionaste. Ni siquiera dudaste o te tembló el pulso. No. Ninguna de las dos cosas. Yo seré tuya. Así fue. Así es. Así será.

Yo soy Hécate. A la que así has bautizado. Por y para ti. Bajo el fuego intenso de tu mirar. En el calor de tus brazos. Siempre soy yo. Siempre soy y seré tuya. Tu Hécate.

Yo soy Hécate. La criatura que emerge de noche. Que duerme de día. Fingiendo una naturaleza de débil e impía.
 

Ser Tuya "

Tus labios,
me incitan,
despertando, en mí la pasión,
de saborearte hasta las venas,
camino al ritual idílico,
que nos lleva hacer el Amor,
vuelo infinito,
de dos almas que se funden
en una sola alma,
en realización,
ven toma el control,
provócame, incitame, enfrentame
el cual al escribirte,
me seduce,
a desafiarte,
requiriendo tu presencia,
mi cama te espera
con sábanas de seda.
hasta desear una y otra vez.....,,
ser tuya, mi Amor.



Hace tiempo que dejé de preocuparme por lo que piensan y dicen de mí, porque descubrí que la persona de quien más amor y respeto espero es de mi misma. Me he cansado de personas banales y vacías de emociones limpias y hermosas
Ya no quiero en mi camino a los que cortan las palabras con indiferencia a golpe de cobardía y rencor; a los que tiñen mi cielo de pájaros que nunca vuelan y jamás lo harán.
Me sobran halagos que van vestidos de falsas intenciones, de abrazos que son fríos, de amigos que solo tienen el nombre y no el tesoro. De amores que olvidaron la valentía y la pasión en alguna estación sin trenes.
Ya no trato de ser coherente y lógica y dar lo que me piden, de ser tal como esperan los demás, porque ya no me asusta decidir y cambiar, girar mi rumbo y romper el mapa, aunque en el intento me pierda en un país sin nombre.
Hace algún tiempo descubrí quién deseo ser y aún sin haberlo conseguido, me gusta mi sonrisa y el brillo de mis ojos. Sé que mi locura forma parte de mi alma y serme fiel a mi misma es el pasaporte que me lleva a su corazón.
Hace tiempo descubrí que me enamoran las personas auténticas, que no mienten y son generosas. Las que aman de frente y de verdad.
10 novelas eróticas que sí valen la pena (y NO se llaman 50 sombras)

La sensualidad mediática de Las 50 sombras de Grey me tiene harta. Y es que aunque muchos piensen que los revolcones de Anastasia y Christian inauguran la novela cachonda, la literatura erótica de verdad, la perversa y rica, existe DESDE hace siglos. Además, el muy publicitado estreno de la película ya era malo (con sus apenas 11 minutos de sexo, según dicen), pero hacerlo coincidir con San Valentín es el colmo de lo previsible. Para contrarrestar el derroche de lugares comunes propongo este coctelito de lecturas lujuriosas: combina autores internacionales e hispanoamericanos, títulos clásicos y otros más bien recientes, en total 10 ricas opciones de novela erótica. Para que nadie pierda su tiempo con Grey.

1. La Venus de las pieles, Leopold von Sacher-Masoch, Axial (1870)
CUENTA la esclavitud sexual que un hombre establece con Wanda, una mujer alucinantemente fría. La novela está inspirada en las historias verdaderas de sometimiento a las que se expuso el autor, a partir de cuyo apellido se formó la palabra “masoquismo”. Aparecen látigos, disfraces, humillaciones y castigos que disfrutan tanto la “diosa cruel” como su esclavo, feliz de ser maltratado por ella.

2. Las edades de Lulú, Almudena Grandes, Tusquets (1989)
La protagonista, de 15 años, se enreda sexualmente con un amigo de su hermano mayor y se da CUENTA de que le fascina el juego. A partir de ahí se convierte en la eterna niña (aunque tenga 30), insaciable, obsesionada por el sexo. Novela ganadora del Premio La sonrisa vertical, fue llevada al cine por Bigas Luna.

3. La historia del ojo, Georges Bataille, Fontamara (1928)
Escabrosa y a ratos surrealista, narra un VIAJE A España de Simone y Georges, pareja inmoral que se regodea entre semen, sangre y orina. Escrita hace más de 80 años, todavía hoy levanta cejas de la gente decente con frases como: “Su culo representaba una plegaria todopoderosa, a causa de la extrema perfección de sus dos nalgas”.

4. Luna caliente, Mempo Giardinelli, Planeta (2009)
Cuando el médico Ramiro regresa a casa luego de ESTUDIAR en el extranjero conoce a Araceli, una chica muy joven y muy sexual, que lo calienta “desmesuradamente”. Ella lo lleva a disfrutar un placer sin freno pero también aterrador, imparable, desaforado.

5. Lolita, Vladimir Nabokov, Anagrama (1955)
Una adolescente que sin darse CUENTA (o sí) es provocadora y un hombre maduro enamorado de ella protagonizan esta joya de novela, controversial y llena de humor. La pluma de Nabokov regala pasajes COMO: “Después se precipitó a mis brazos impacientes, radiante, abandonada, para acariciarme con sus ojos tiernos, misteriosos, impuros, indiferentes, umbríos… como la más barata de las bellezas baratas”.

6. Las piadosas, Federico Andahazi, Plaza & Janés (1998)
Ubicada a fines del siglo XVIII, aborda las reuniones de escritores notables como Byron y Shelley, pero con un twist perversito: no digo de qué se trata por evitar un odioso spoiler, pero el semen tiene un papel importante en la trama.

7. Historia de O, Pauline Réage, Tusquets (1954)
Una fotógrafa parisina es convertida por su amante en un objeto de placer sadomasoquista y compartida por él con varios hombres. Cadenas y azotes son algunos juguetes de ese intercambio arriesgado aceptado por ambos, en el que se alternan el dolor y el placer.

8. Inmaculada o los placeres de la inocencia, Juan García Ponce, Fondo de Cultura Económica (1989)
Escrita por el genial autor mexicano, pone el foco en una joven intensa que muestra la vocación de obedecer. Cuando DESCUBRE su sexualidad desbordada, Inmaculada se dedica a perseguir el orgasmo como la única certeza de estar viva: “Eso era lo que ella había querido siempre, estar en un automóvil con alguien cuyo aspecto no le interesaba […] que le resultaba un desconocido, tener la blusa abierta y un pecho fuera”.

9. Justine o Los infortunios de la virtud, Marqués de Sade, Valdemar (1791)
Escenas de violencia sexual, seducciones hábiles, libertinaje y excesos pueblan las páginas de esta novela francesa que CUENTA cómo Justine, quien quiere conservar la virtud, sólo encuentra incitaciones al vicio y la perversión.

10. Dorada, David Miklos, Tusquets (2014)
Por carta, una desconocida invita al protagonista a conocer sus “pechos exagerados”. Así VIAJA A LA ciudad de La Dorada, cuyas mujeres se dejan hacer “cualquier cosa”. Ahí vive una experiencia de lujuria y alucinación, para luego visitar Aguafuerte, llena de chicas siempre listas y dispuestas a jugar.
Bonus: La PASIÓN turca, Antonio GALA, Planeta (1993)
En una VIAJE A Turquía, Desideria conoce a Yamam: por vivir con él una pasión avasalladora se olvida de su marido, su país y su vida. Poco a poco se ve revelando la pesadilla de esa relación en la que el cuerpo y el deseo son el eje.
(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios, dentro del sitio web de la revista SoHo).

miércoles, 9 de noviembre de 2016

“Él sabía que a ella le pasaba algo, era muy perspicaz, eso explicaba porque era tan bueno como dominante, pero saber eso, no lo tranquilizaba nada ahora mismo.”

domingo, 6 de noviembre de 2016

10 novelas eróticas que sí valen la pena (y NO se llaman 50 sombras)


La sensualidad mediática de Las 50 sombras de Grey me tiene harta. Y es que aunque muchos piensen que los revolcones de Anastasia y Christian inauguran la novela cachonda, la literatura erótica de verdad, la perversa y rica, existe DESDE hace siglos. Además, el muy publicitado estreno de la película ya era malo (con sus apenas 11 minutos de sexo, según dicen), pero hacerlo coincidir con San Valentín es el colmo de lo previsible. Para contrarrestar el derroche de lugares comunes propongo este coctelito de lecturas lujuriosas: combina autores internacionales e hispanoamericanos, títulos clásicos y otros más bien recientes, en total 10 ricas opciones de novela erótica. Para que nadie pierda su tiempo con Grey.

1. La Venus de las pieles, Leopold von Sacher-Masoch, Axial (1870)
CUENTA la esclavitud sexual que un hombre establece con Wanda, una mujer alucinantemente fría. La novela está inspirada en las historias verdaderas de sometimiento a las que se expuso el autor, a partir de cuyo apellido se formó la palabra “masoquismo”. Aparecen látigos, disfraces, humillaciones y castigos que disfrutan tanto la “diosa cruel” como su esclavo, feliz de ser maltratado por ella.

2. Las edades de Lulú, Almudena Grandes, Tusquets (1989)
La protagonista, de 15 años, se enreda sexualmente con un amigo de su hermano mayor y se da CUENTA de que le fascina el juego. A partir de ahí se convierte en la eterna niña (aunque tenga 30), insaciable, obsesionada por el sexo. Novela ganadora del Premio La sonrisa vertical, fue llevada al cine por Bigas Luna.

3. La historia del ojo, Georges Bataille, Fontamara (1928)
Escabrosa y a ratos surrealista, narra un VIAJE A España de Simone y Georges, pareja inmoral que se regodea entre semen, sangre y orina. Escrita hace más de 80 años, todavía hoy levanta cejas de la gente decente con frases como: “Su culo representaba una plegaria todopoderosa, a causa de la extrema perfección de sus dos nalgas”.

4. Luna caliente, Mempo Giardinelli, Planeta (2009)
Cuando el médico Ramiro regresa a casa luego de ESTUDIAR en el extranjero conoce a Araceli, una chica muy joven y muy sexual, que lo calienta “desmesuradamente”. Ella lo lleva a disfrutar un placer sin freno pero también aterrador, imparable, desaforado.

5. Lolita, Vladimir Nabokov, Anagrama (1955)
Una adolescente que sin darse CUENTA (o sí) es provocadora y un hombre maduro enamorado de ella protagonizan esta joya de novela, controversial y llena de humor. La pluma de Nabokov regala pasajes COMO: “Después se precipitó a mis brazos impacientes, radiante, abandonada, para acariciarme con sus ojos tiernos, misteriosos, impuros, indiferentes, umbríos… como la más barata de las bellezas baratas”.

6. Las piadosas, Federico Andahazi, Plaza & Janés (1998)
Ubicada a fines del siglo XVIII, aborda las reuniones de escritores notables como Byron y Shelley, pero con un twist perversito: no digo de qué se trata por evitar un odioso spoiler, pero el semen tiene un papel importante en la trama.

7. Historia de O, Pauline Réage, Tusquets (1954)
Una fotógrafa parisina es convertida por su amante en un objeto de placer sadomasoquista y compartida por él con varios hombres. Cadenas y azotes son algunos juguetes de ese intercambio arriesgado aceptado por ambos, en el que se alternan el dolor y el placer.

8. Inmaculada o los placeres de la inocencia, Juan García Ponce, Fondo de Cultura Económica (1989)
Escrita por el genial autor mexicano, pone el foco en una joven intensa que muestra la vocación de obedecer. Cuando DESCUBRE su sexualidad desbordada, Inmaculada se dedica a perseguir el orgasmo como la única certeza de estar viva: “Eso era lo que ella había querido siempre, estar en un automóvil con alguien cuyo aspecto no le interesaba […] que le resultaba un desconocido, tener la blusa abierta y un pecho fuera”.

9. Justine o Los infortunios de la virtud, Marqués de Sade, Valdemar (1791)
Escenas de violencia sexual, seducciones hábiles, libertinaje y excesos pueblan las páginas de esta novela francesa que CUENTA cómo Justine, quien quiere conservar la virtud, sólo encuentra incitaciones al vicio y la perversión.

10. Dorada, David Miklos, Tusquets (2014)
Por carta, una desconocida invita al protagonista a conocer sus “pechos exagerados”. Así VIAJA A LA ciudad de La Dorada, cuyas mujeres se dejan hacer “cualquier cosa”. Ahí vive una experiencia de lujuria y alucinación, para luego visitar Aguafuerte, llena de chicas siempre listas y dispuestas a jugar.
Bonus: La PASIÓN turca, Antonio GALA, Planeta (1993)
En una VIAJE A Turquía, Desideria conoce a Yamam: por vivir con él una pasión avasalladora se olvida de su marido, su país y su vida. Poco a poco se ve revelando la pesadilla de esa relación en la que el cuerpo y el deseo son el eje.
(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios, dentro del sitio web de la revista SoHo).

Ceremonia de las Rosas

La D/s esta llena de tradiciones y ceremonias preciosas, una de las mas significativas y vistosas es el "ritual de unión" ...